Garantizan Conocimiento y servicio personalizado para obtener coberturas a precios adecuados y eficiente gestión de riesgos.
En el mercado del seguro, la distribución de las pólizas se realiza a través de corredores de seguros (personas jurídicas que se dedican a asesorar a clientes en la compra de seguros, intentando agregar valor en estas transacciones), y de canales directos de compañías de seguros (agencias físicas, sucursales de aseguradoras, vendedores dependientes de las compañías de seguros, etc.). También ahora existen otras innovaciones en tecnología que permiten poder administrar canales masivos de distribución, como lo bancos, por ejemplo, algunos en relación con las compañías de seguros.
La principal diferencias entre los corredores de seguros y los canales directos es que el corredor representa los intereses de los asegurados. Por lo general, sus clientes son empresariales y con exposiciones grandes y complejas.
Cimentados en esta filosofía, los corredores ayudan a los clientes a definir sus exposiciones, estructurar sus programas de seguros, negociar tasas y condiciones, y colocar los riesgos con una o más aseguradoras. Además, prestan una variedad de servicios en la cadena de creación de valor del sector, como asesoría continua y atención y documentación de reclamos, entre otros.
CONOCIMIENTO Y SERVICIO
Las empresas con grandes riesgos comerciales e industriales dependen de los conocimientos y la pericia de los corredores para conseguir cobertura a un precio adecuado y recibir servicios de asesoramiento en materia de gestión de riesgos.
En estos tiempos de cambios impredecibles se tornó cada vez más difícil para las empresas obtener cobertura para sus riesgos. Existe una demanda creciente de corredores que han de encontrar protección para sus clientes, en especial en relación con riesgos para los que la capacidad es escasa.
En las últimas dos décadas ha evolucionado el papel del corredor, pasando de un intermediario del mercado a un prestador de servicios para clientes. La oferta de servicios abarca, además de la gestión de siniestro y de riesgos, la estructuración y colocación de coberturas de seguros.
El principal servicio de los corredores de seguros –conseguir cobertura a un precio razonable- es muy demandado especialmente durante una fase de mercado duro.
En general, también entre sus funciones típicas destacan:
a. Evaluación y análisis de los riesgos de un cliente empresarial
b. Estructuración y negociación. Los corredores estructuran y negocian un programa de seguro que incluye sumas de cobertura, niveles de deducible y retención, y condiciones de cobertura.
c. Investigación y análisis del mercado.
d. Colocación del riesgo. Buscan una o varias aseguradora que mejor cubran las necesidades de sus clientes, aumentado así las opciones para el adquiriente de seguros.
e. Gestión de los siniestros entre empresas y aseguradoras
INNOVACCIÓN.
Asimismo, los corredores se han hecho con una fuerte posición en el merado de la Transferencia Alternativa de Riesgos (ART por sus siglas en ingles) – soluciones de compañías cautivas (1), etc. – y algunos de los grandes actores proporcionan a las empresas clientes soluciones en materia de prestaciones laborales para el personal.
En conclusión: este extracto permite vislumbrar algunos rasgos importantes de lo que hace un corredor de seguros para empresas locales, regionales y globales.
No se trata únicamente de apalancar el poder de compra para comprar pólizas de seguros, se trata más bien de que la empresa cliente maneje sus riesgos con mayor asesoría y conocimiento, tenga un servicio local en cada país donde posea operaciones y que utilice esquemas innovadores de aseguramiento para obtener beneficios en el manejo de sus riesgos.